DESDE EL 7 DE FEBRERO HASTA EL 15 DE MARZO PUEDES VOTARME EN EL CONCURSO DE POST 2009 YDB

Vota en el Concurso de Posts 2009 YdB Desde aquí os animo a participar en las votaciones, cliqueando en la anterior imagen. Yo participo personalmente con tres de mis post, pero os aseguro que disfrutareis con decenas de excelentes trabajos. Todos ellos los podréis encontrar en este enlace. Os doy las gracias a todos.
............................... ............................... ............................... ...............................

miércoles

Las Madres de la Guerra




(Foto: Madre inmigrante - Dorothea Lange, 1936)



Hace algunos años, a las puertas de un servicio de salud cualquiera, un joven vociferaba a su madre, increpándola con frases incoherentes. Acababan de salir de la consulta de salud mental, donde el muchacho acudía a sus revisiones periódicas. La madre, exhibiendo en todo momento una paciencia infinita, sin quebrantar su ánimo ni un ápice y con la ternura más exquisita aflorando en sus labios, intentó convencer a su hijo, hasta que éste se tranquilizó. Aquella escena me sobrecogió durante varios días de tal manera que de ella nació este poema... Esta es la particular guerra de muchas madres, sin otras armas que el amor desmedido por sus hijos...





Las madres de la guerra

vacían sus pechos

de luna nueva.



¡Madre,

hornéame pan de estrellas!



Las madres de la guerra

acunan sus toscos

vientres de higuera.



¡Madre,

arrúllame en un poema!



Las madres de la guerra

doblegan sus cuerpos

de cal y arena.



¡Madre,

ven y reposa a mi vera!



Las madres de la guerra,

con sangrantes dioses

de barro, sueñan.



¡Madre,

quiero montar un cometa!



Las madres de la guerra

desnudan sus almas

bajo la tierra.



¿Madre,

cuando será Nochebuena?










sábado

Los Casos de Jáimez: Microbiofobia








Dedicado a Vangelisa.







- Las fotografías no invitan a la duda: fue una muerte ciertamente insólita. ¿No opina usted lo mismo, inspector Jáimez?

- Bueno, Calvillo, yo no emplearía un término tan selectivo: en todo caso llamémosla curiosa... Porque hoy por hoy, en medicina forense, nada queda relegado al caprichoso azar. Aquel desgraciado accidente no dejó de tener nombre y apellidos.

- No le entiendo, inspector, ¿se refiere a la identidad del asesino?

- Verdaderamente no existió ningún asesino, físicamente hablando, aunque en cierto modo podríamos llamarlo así. En realidad la causa que indirectamente lo condujo al fallecimiento tiene asignado un complicado nombre científico: microbiofobia.

- ¡Demonios! ¿Qué palabreja dijo?

- Microbiofobia. Es un término técnico que en medicina identifica a aquellos pacientes que padecen un miedo irracional a ser contaminados por los microbios. En cierto modo el que la padece denota un paradójico desconocimiento, pues muchos de esos microbios nos ayudan precisamente a sobrevivir. Parece ser que Héctor, que así se llamaba el cadáver, siempre había tenido una personalidad introvertida, fruto de una total carencia de afectividad trás la muerte de su madre. Cuando la dirección de su empresa decidió trasladarlo desde un tranquilo barrio salmantino hasta Madrid, sus manias se agravaron, terminando por hacerse más evidentes. No pudo adaptarse a la estresante vida de la capital, ni a convivir rodeado de tantísima gente. Fue entonces cuando empezó a preocuparse excesivamente por el contagio; cuando empezó a molestarle el contacto directo con cualquier persona o cosa... Todo le resultaba siempre nocivo. Terminó haciendo de aquella obsesión un estilo de vida: lo que pensaba, lo que hacia, lo que sentía, todo pasaba necesariamente por su exclusivo tamiz. Empezó a utilizar guantes de látex como parte de cualquier rutina, de manera que finalmente sólo prescindía de ellos para lavarse escrupulósamente las manos y enfundarse otros nuevos.

- ¡Pues menudo elemento tan raro, inspector!

- No lo crea, Calvillo, no lo crea... Le sorprendería conocer la cantidad de gente que sufre de fobias muchísimo más extrañas. El caso es que aquella obcecación casi le lleva a perder el juicio. Finalmente, aconsejado por el médico de su empresa, acudió a un reconocido gabinete de salud mental. Durante varios meses estuvo siendo tratado con hipnoterapia, psicoterapia y programación neurolingüística.

- ¿Y aquellas sesiones hubieran terminado sanándolo por completo?

- En realidad estuvo marcando notables avances, hasta casi alcanzar el objetivo que previamente le habían fijado. Dejó progresivamente de usar guantes por cualquier cosa, lo cual mejoró también la dermatitis irritativa que sus manos estaban empezando a sufrir. Pero, aconsejado por aquellos renombrados expertos, aún le quedaba por superar su gran prueba de fuego.

- Me tiene usted en ascuas, Jáimez: no interrumpa su relato, por favor...

- Para terminar de vencer por completo aquel injustificado miedo a los gérmenes, le aconsejaron que debía de mantener relaciones sexuales completas. Una satisfacción que Héctor jamás había tenido el placer de disfrutar.

- ¿Y quién se brindó de partenaire para el agradable experimento?

- Otro obstáculo más en aquel tortuoso camino: no quería una prostituta para romper el hielo. Finalmente aquel último escollo se superó con la pareja ideal, y todo tuvo una feliz solución. Bueno, feliz o tremendamente desdichada, según cómo se mire, pues aquel regocijo carnal, después de una abstinencia de años, fue lo que acabó matándolo.

- ¿De Placer?

- No, no, nada que ver con el placer: un shock anafiláctico de libro, según afirma el informe del forense. Aquella reiterada obsesión por cubrir sus manos con guantes, mantenida durante años, fue curiosamente la que lo arrastró a la tumba. Su sistema inmunológico acabó generándole una alergia al látex.

- ¿Al látex? ¿Usó finalmente guantes durante su relación carnal?

- No, no fue precisamente en sus manos donde utilizó el látex.

- ¡Jajaja...! Perdone que me ria, inspector, pero fue entonces el preservativo, claro está...

- No. Tampoco usó protección alguna en aquella, su primera relación sexual.

- Pues me deja entonces perplejo y sin argumentos. Además no alcanzo a entender cómo, después de tantos años obsesionado con el contagio, no llegó a usar un simple condón.

- No le fue necesario. La pareja perfecta que Héctor escogió para perder su virginidad física y moral era, precisamente, cien por cien de puro látex.









jueves

En Espera...










Mientras termino de adecentar mi próxima entrada (Un microrrelato sobre una muerte en extrañas circunstancias que "el Inspector Jáimez" viene de investigar) podéis leer si os apetece este pequeño microrrelato que me ha publicado Arwen del blog "The Shoaked Hearts" y que podréis encontrar en el siguiente enlace. Se trataba de hacerlo con las tres palabras que proponían. Espero que os guste.

Por otra parte me alegra recibir este premio que la amiga LaMar, del maravilloso blog El Interior Secreto me acaba de hacer llegar.

Aprovecho también la ocasión para entregar otros premios que, mea culpa, por pereza y nunca por ingratitud, dejé aparcados hasta mejor ocasión. Estos premios en su día me los concedieron otras estupendas amigas blogueras como son Dama Blanca del blog Fábrica de Sueños, Susurros Mortales del blog Pasión Oscura, Poemas de mi Alma del blog Cálido Amor, Gabriela Maiorano del blog Gabriela Maiorano Reflexiones, y la propia LaMar.

Cómo no soy amigo de reglas, y la primera y única vez que posteé uno y las seguí tuve una mala experiencia que no viene al caso contar, dedico todos estos premios a mis seguidores y amigos, tengáis o no blog, y a todos cuantos alguna vez habéis tenido que ver directa o indirectamente con este proyecto de sueños:


Mar, F osca, Leni, Poemas de mi alma, Geles Calderón, Lady Death, Juan, Ave Mundi Luminar, Prometeo, Aurora, Maripaz, Lizzyh, Blis, Angelical, Herodes, Carmen de Ronda, Alejandra, Diario de nuestros pensamientos, Aristides Echauri, Cristina, Fher, Alex, Silvia, Salva, Carmen María Hérnandez, Víctor Buono, Cristina, Loose, María no digo apellidos, Maribel, Dama Blanca, Susana Parra, Marcelo Romano, Darina Silverstone, Deborah, Anónimo, Mawa, Acuarela, Vivienne, Mercedes Pérez, Dark Vampire, Osquieroatodos, Elba, Amanecer, Canela, Charlie.S., Carlos Oliveros, Estopa, Ramón García, Gizeh Wilde, Flor de Acantilado, Blanco, LaMar, Deep Loving Feelings, Ale, Isis, Onalem, Anica, Polidori, Anxo, Vir, Pluma de Fuego, Demofila, Violeta, Héctor, Buscador de buscadores, Josune, Valentina G., Alejandro, Marisol, Srta. Bye, Gabriela Maiorano, Forbbiden, Literatura Barata, Perikiyo, Alalba, Verónica, Elena, Deigar, Scrins, Susurros Mortales, Cristina, La Casera, Ariadna, Preste Juan, Abismo , Angus; Rafaella di Mielli, Eurice , Vivi, Vangelisa, Ladrón de Versos, 1Mati, *Sechat*, Katy, Toro Salvaje, Rosna, Silencios, Alexia y Anónimos.

Siento si me he dejado alguno atrás: que se considere merecedor de igual forma. Los Premios los encontraréis aquí más abajo. Perdonadme si no os lo comunico personalmente blog por blog a cada uno, pero entended que es una labor que requiere un tiempo del que ahora no puedo disponer. Coged los que queráis u os gusten: uno, todos o ninguno. Sólo me basta con que sepáis que os los entrego a todos de corazón.



Premio Valores: Inocencia







Premio Gratitud








Premio Fantasía







Premio Amantes de lo Prohibido









Premio Mágica Inspiración








Premio Este Blog es una Joya







Premio Blog de Oro












domingo

Definitivamente, dudo




Foto: Mujer Dudando - Croquetita




Dedicado a aquellas mujeres
que destrozaron su vida
intentando ser felices
con la persona equivocada.






Cuando La Duda, preñada de conjeturas, amaneció vomitando una minúscula certeza, entornó los ojos con repugnancia, giró su cabeza hacia un lado, y concluyó tirando de la cadena. Resetear la dignidad alivió momentáneamente su estómago; y le permitió, al menos, continuar recelando unos meses más. Justo hasta el inevitable ocaso.









jueves

La Autopsia




(Rembrandt - Lección de Anatomía)






- ¡Gasas!

- Gasas...

- ¡Escalpelo!

- Escalpelo...

Con la habilidosa precisión del mejor delineante, el médico forense acabó dibujando con el bisturí una impecable línea recta en el céreo torso del cadaver. Después, una vez delimitado el mismo en dos fracciones prácticamente idénticas, balbuceó algo ininteligible a su ayudante, sin abandonar en ningún momento la estricta vigilancia sobre aquel cuerpo inmóvil.

- Perdón, ¿qué fue lo que me pidió, doctor?

- ¡La sierra, enfermera, la sierra! ¿En qué diablos está usted pensando? ¡Pásemela de una maldita vez, y vaya preparando los separadores para el tórax!

- ¿...?

- ¿Es que no me he expresado bien?

- Carlitos, mi amor...

- Sí, querida...

- ¿No puedes olvidar de una vez por todas tu antiguo trabajo en el hospital? Desde que te jubilaron estás francamente insoportable... Este jueguecito tuyo de la autopsia, cada vez que comemos pollo, ha llegado definitivamente a hastiarme. De hecho seré yo quien termine de desmenuzarlo sola, o nos encontraremos almorzando cualquier otra cosa. Mientras tanto, ve troceando tú algunas patatas.

- Está bien, querida.

- Por cierto, Carlos, no vuelvas a colocar todo el material que has usado en la necropsia dentro del lavavajillas. Sabes que odio mezclar tus juguetitos con la cubertería de casa.

- Sí, querida, lo sé, lo sé. Y sabes que lo siento. Pero no puedo cambiar la rutina mantenida durante años de un día para otro. Tendrías que ser más tolerante conmigo; continuar ofreciéndome tu apoyo, hasta que consiga superar esta maldita deformación profesional. A cambio, no obstante, me gustaría pedirte un favor.

- Dime, cariño... Sabes que siempre podrás contar conmigo.

- La próxima vez que nuestros instintos sexuales más básicos confluyan análogos a la misma hora y en el mismo lugar...

- ¡Oh, Carlos, que artificial se muestra tu frase!

- ... ¿Podrías entonces, querida, intentar hacerte la muerta mientras se complete todo aquel proceso fisiológico?

- ¡Caaarlooooos!

- Sí, querida, sí: voy a trocear esas patatas...











domingo

Sopa de Letras (La Entrada Feliz)




(The Lady of Shalott - John William Waterhouse, 1888)



Aunque mi pasión oscura es el universo del terror cinematográfico - véase mi otro blog Más Cine, Por Favor-, nunca sueño con serpientes, ni con criaturas de la noche. Paradójicamente, cuando mi mente decide traspasar al otro lado en el espejo, nunca acaba soñando. Por eso mi disparate, mi realidad fantástica, curiosamente se nutre a plena luz del día; germina al alba, para asomarse al balcón del mundo y mirar a través de los ojos de la vida. Y muere con el ocaso de la mirada, en el atardecer crepuscular. Porque siempre, cuando habla el corazón, cae la noche.

A pesar de mi pasión por el celuloide, el despertar a esta ciudad de los blogs no lo encaminé por aquella calle cinéfila, sino por la calle melancolía; melancolía por añoranza, nunca por aflicción. Nostalgia, en sí, de cuadernos y de lapiceros de carbón; de cuartillas emborronadas y cestos rebosantes de papeles arrugados. Cierto día decidí sintonizar aquel canal nostalgia del alma, donde emiten los recuerdos de toda una vida, desde mi niñez hasta hoy, y todos fueron confluyendo en un único punto de encuentro, para quedar plasmados finalmente en este rincón, donde terminareis encontrándoos con los humildes escritos de un adicto a las letras.

Entre las gratas evocaciones, precisamente, de esa fábrica de sueños que es la infancia -aparte, naturalmente, del cálido amor familiar- recuerdo mi incipiente pasión por la lectura. Algo que sin duda influyó para la posterior creación de este blog. Y entre aquellos libros de cubiertas acartonadas y papel recio, recuerdo con especial cariño la obra cumbre de Daniel Defoe, donde al autor recreaba las andanzas de un náufrago que entretenía sus interminables horas de soledad calculando el peso de la brisa -aún siendo, a veces, brisa sin aire-, para anticiparse al huracán que finalmente acabara derribando su cabaña; o adivinando entre el musitar de las olas la figura lejana de alguna embarcación que, con buenas o peores intenciones, terminara arribando a su costa para otorgarle la muerte o la libertad. En definitiva, y haciendo una introspección bárbara hacia el interior secreto de su alma, para acabar huyendo de sí mismo; para terminar liberándose de aquel encierro, físico y espiritual, como hizo literariamente aquella medieval Dama que escapó navegando hacia Shalott.


Más allá de cualquier cosa, de cualquier inocente o endiablado escollo técnico, el dar a luz un blog siempre conlleva una responsabilidad innata: todo nacimiento es un tiempo vulnerable... Más, cuando tratamos de conjugar palabras y sentimientos que muchas veces pueden acabar siendo ajenos a la realidad del lector que los va a percibir. Siempre hay que ser preciso, tener cuidado al cruzar aquella delgada línea entre lo que se espera y lo que podemos llegar a ofrecer, no sea que aquel tiempo de las palabras, que aquella esperada comunión compartida entre el autor y el lector –permitidme llamarlo así- acabe finalmente convirtiéndose en la liturgia de las despedidas.


Yo, que venía de una corta experiencia personal en otra plataforma –alguna vez lo comenté en algún post – me sentí de pronto como si fuese una flor de acantilado que decide escapar de su entorno marítimo para correr huyendo hacia el bosque; como una flor que abandona el susurro de las sirenas –a veces con su falsa verdad- para correr a vivir entre elfos. Y sí, di finalmente el gran paso: opté por coger una día las rosas de la vida, aquellas que Pierre de Ronsard plantó en su soneto para Helena.


Y así, de un alma en retazos hilvanada con mis otras realidades nació este otro mundo: mi vida virtual. A falta de medio verso serán sólo palabras insolentes... Pero palabras , al fin y al cabo, que intentarán llegar como susurros de cristal a vuestros oídos. Y como de vosotros cada quien es cada cual, y cada uno es cada uno, sólo os pediría que no arrojarais estas palabras al abismo del olvido: acompañadlas siempre que podáis para que jamás naveguen solas en su travesía. Porque así, con vuestra cálida presencia, con vuestras enormes reflexiones, mi soledad se sentirá compartida.

NOTA ACLARATORIA:

Puestos a desvelar confidencias os revelare una: cuando decidi bautizar este blog acudieron a mi mente nombres tan sugerentes y bellos como Los Arboles de Charlie, F osca Drastica, Espacio de Eva, Poemas de Geles Calderón, Scrins, Polidori, El Blog de Oliveros, La Chica Rara de los Sombreros, Reino libre del Preste Juan, Barataria, Desaprender, No Stress pie derecho... Lamentablemente, algunos inteligentes bloggers ya se habian apropiado de ellos antes que yo; por lo cual no me quedo otro remedio que prescindir dolorosamente de su autoria.

Perdonadme, ante todo, si este galimatías lingüístico ha quedado, por momentos, algo incoherente. Pero es que resulta complicado conjugar ecuaciones tan dispares. Esto es sólo un pequeño homenaje a los que alguna vez, de una u otra forma, habéis estado vinculados a este blog; un premio sin premio, y sin ningun formalismo que cumplir. Si alguno no se encuentra reflejado por favor hacédmelo saber, y después de flagelarme cien veces (al menos), os resarciré del tremendo agravio con la mejor voluntad. Gracias a todos por vuestro apoyo y comprensión; y, sobre todo, porque alguna vez en estos tres meses de vida, con vuestras voces disteis sentido a este blog:

Mar, F osca, Leni, Poemas de mi alma, Geles Calderón, Lady Death, Juan, Ave Mundi Luminar, Prometeo, Aurora, Maripaz, Lizzyh, Blis, Angelical, Herodes, Carmen de Ronda, Alejandra, Diario de nuestros pensamientos, Aristides Echauri, Cristina, Fher, Alex, Silvia, Salva, Carmen María Hérnandez, Víctor Buono, Cristina, Loose, María no digo apellidos, Maribel, Dama Blanca, Susana Parra, Marcelo Romano, Darina Silverstone, Deborah, Anónimo, Mawa, Acuarela, Vivienne, Mercedes Pérez, Dark Vampire, Osquieroatodos, Elba, Amanecer, Canela, Charlie.S., Carlos Oliveros, Estopa, Ramón García, Gizeh Wilde, Flor de Acantilado, Blanco, LaMar, Deep Loving Feelings, Ale, Isis, Onalem, Anica, Polidori, Anxo, Vir, Pluma de Fuego, Demofila, Violeta, Héctor, Buscador de buscadores, Josune, Valentina G., Alejandro, Marisol, Srta. Bye, Gabriela Maiorano, Forbbiden, Literatura Barata, Perikiyo, Alalba, Verónica, Elena, Deigar, Scrins, Susurros Mortales, Cristina, La Casera, Ariadna, Preste Juan, Abismo , Angus; Rafaella di Mielli, Eurice y Anónimos.







miércoles

La Niña Con Vitíligo (Adivina Quién)






Mientras retorno de mi segundo turno de vacaciones permitidme esta pequeña broma, en forma de acertijo, a la que no me he podido resistir. Vuelvo a moderar la entrada de comentarios, entre otras cosas para no desvelar la respuesta hasta mi vuelta -aunque realmente es muy evidente-. Besos y abrazos a todos, y gracias por seguir ahí.





La historia va de una niña con vitíligo que tiene una infancia plena y feliz junto a su unico progenitor. El padre, que había enviudado muy joven, decide rehacer su vida con una farmacéutica 15 años menor que él. Este proceso transcurre en plena adolescencia de la menor, lo cual, unido a un fuerte complejo de electra, hace que la felicidad del entorno familiar se tambalee. La niña, en un momento dado, llama al Telefono del Menor de Asuntos Sociales, y acusa a la mujer de su padre de haber pagado para que la asesinen. La nueva esposa, tras varios e interminables juicios, acaba finalmente demostrando su inocencia ante la ley.

Al cumplir los 18 años, la niña huye del domicilio familiar, integrandose en una comunidad de varones castos y célibes que se autoabastece de la agricultura y el pastoreo en un bosque perdido del que nadie conoce ni el nombre.

Pasan los años y la comunidad se ha convertido en un matriarcado regentado por la protagonista de nuestra historia, que ha sabido impregnar a todos sus integrantes con el odio que ella siempre ha sentido por la mujer de su padre. Ésta, que precisamente había jurado ante la tumba de su marido que nunca cesaría en la búsqueda de la joven, logra dar con su paradero. Para entonces, la chica está alcoholizada y es consumidora habitual de todo tipo de drogas. Cuando se entera de la muerte de su padre, ingiere una sobredosis de benzodiazepinas y pierde el conocimiento. La farmacéutica no tiene tiempo de llamar al servicio de emergencias porque los miembros de la comuna, que han vuelto para entonces del trabajo, la descuartizan sin piedad, al pensar que aquella, con sus conocimientos profesionales, ha proporcionado algún tipo de preparado a la joven para acabar con su vida.

Casualmente, un médico recién licenciado que pasaba cerca de aquellas tierras inyecta un antagonista a la muchacha, y le practica la respiración artificial. La joven, al recuperar la conciencia, se enamora perdidamente del muchacho. Los miembros de la comunidad, considerando que al besar a la matriarca ha mancillado su salvaguardada virginidad, obligan al galeno, bajo amenaza de muerte, a que contraiga matrimonio con ella, y a que ejerza su profesión en la comunidad durante el resto de sus dias.




Nota: Esta historia que acabas de leer es tan real como la vida misma, sólo que a ti te la habrán contado cientos de veces de otra forma. Ahora, si realmente no sabes quién es La Niña con Vitíligo, la protagonista de nuestra historia, -lo cual me sorprendería muchísimo- es que has disfrutado muy poco de tu infancia.

Pero, en fin, como hoy me siento generoso, te lo voy a decir.







Blog Widget by LinkWithin