Cuando Viajo




Sueño siempre con fantasmas;
y sueño también que Dios
se ha olvidado de mi nombre.
Y a veces, sueño contigo...
 
 


Cuando viajo a mil kilómetros,
o a la habitación de al lado,
me acompañan, me cortejan,
siempre fieles a tu ausencia,
tu imagen, tus gestos, tus sombras.


Y en mis maletas cargadas
de pesadillas, de sueños,
siempre llevaré conmigo
esos besos que aún no nos dimos...
Son los que pongo en mis labios,
en las noches de soledad,
para que me abriguen el alma.