El Límite Del Poder

 

 

 Cuando era joven, encendía cerillas sólo para verlas morir. Quería entender cómo aquel acto tan bello podía surgir y perecer en tan breve lapso de tiempo; sin ruido alguno. Pero al crecer, aquella sensación de poder se le había quedado pequeña. Por eso ya no observa el fuego: lo desata.