El Triste Secreto De La Enfermera

 

 

  Aquella enfermera cuidaba de los cuerpos, aunque terminaba escribiendo sobre sus almas. Sus cuentos nacían en el hospital, entre interminables turnos y carreras por los pasillos. Nadie leyó jamás aquellas historias, que terminaban muriendo en su cabeza, a la par que sus protagonistas.